Somalia: el colapso de la atención primaria pone en riesgo la vida de miles de niños y niñas
MSF recuerda que los hospitales deberían ser solamente el último recurso y reclama a los donantes, agencias de la ONU y autoridades sanitarias que restablezcan y amplíen el tratamiento nutricional en el ámbito de la atención primaria

Mudug, Somalia, 17 de septiembre de 2026.- Los servicios sanitarios y nutricionales de proximidad están cerrando en toda la región de Mudug, en el centro de Somalia, lo que está provocando que los niños y niñas se hayan quedado sin tratamiento cerca de sus hogares y que estén llegando al hospital cuando ya se encuentran en una situación extremadamente crítica. Por ello, Médicos Sin Fronteras (MSF) hace un llamamiento a los donantes, a las agencias de la ONU y a las autoridades sanitarias para que restablezcan y amplíen el tratamiento nutricional en el ámbito de la atención primaria en toda la región.
La unidad de hospitalización para la desnutrición que MSF apoya en el Hospital Regional de Mudug, en Galkayo, cuenta con 28 camas. Desde principios de abril de 2026 ha estado funcionando por encima de su capacidad. Debido a la abrumadora necesidad de atención, el equipo ha seguido admitiendo a niños a pesar de que estaba llena y en su momento álgido, a finales de mayo, había dos niños por cada cama disponible.
Entre enero y julio, MSF ingresó a 1 389 niños para recibir tratamiento hospitalario por desnutrición aguda y por complicaciones médicas; 809 de ellos presentaban desnutrición aguda severa. Entre mayo y julio, 1 322 niños fueron admitidos en el tratamiento ambulatorio de desnutrición, frente a los 788 registrados durante los mismos tres meses de 2025, lo que supone un aumento de casi el 60%.
Los familiares de la mayoría de estos niños ya habían buscado atención médica previamente en otros lugares. De los once niños ingresados por primera vez durante una de las semanas de junio, diez ya habían acudido a algún centro de salud más cercano a su domicilio. Sus familiares tuvieron que llevarlos al hospital apoyado por MSF porque allí no había medicamentos ni leche terapéutica, o porque su hijo no mejoraba.
Sabrin Ahmed viajó 12 horas en coche desde Abudwak, a unos 270 kilómetros de distancia, después de que un médico de un hospital local le dijera que no podía tratar a su hijo de 11 meses y de que se enterara de que la leche terapéutica que el niño necesitaba estaba agotada en la localidad.
"Cuando estos niños llegan hasta nosotros, no solo están desnutridos. Además, padecen neumonía, sarampión o difteria, lo cual dificulta mucho más el tratamiento y aumenta el riesgo de muerte", afirma Emmanuel Omale, coordinador de proyectos de MSF en Somalia. “No llegan tarde porque sus familias hayan esperado hasta el último momento para traerlos. Llegan tarde porque no cuentan con atención médica cerca de sus casas. Una sala de hospitalización es el último eslabón de una cadena. No puede sustituir al resto”.
El plan de respuesta humanitaria de Somalia se redujo a 852 millones de dólares para 2026 y, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), en julio aún no se había financiado ni siquiera un tercio de dicho importe. Mientras tanto, el Programa Mundial de Alimentos ha recortado la ayuda alimentaria de emergencia que prestaba a más de dos millones de personas a poco más de 600.000, y han cerrado más de 70 centros de salud en Puntlandia, uno de los estados federados de Somalia, que abarca la parte norte de la región de Mudug. Las lluvias han estado muy por debajo de la media en toda Mudug a lo largo de 2026, y las familias dedicadas al pastoreo se han desplazado en busca de agua y pastos, lo que las ha alejado aún más de los centros que siguen en funcionamiento.
MSF insta a los donantes, a las agencias de la ONU y a las autoridades sanitarias a restablecer y ampliar el tratamiento nutricional en el ámbito de la atención primaria de salud en toda la región de Mudug. Esto implica disponer de tratamientos hospitalarios y ambulatorios eficaces contra la desnutrición aguda cerca de donde viven las familias, así como un suministro ininterrumpido de alimentos terapéuticos listos para el consumo y de medicamentos esenciales que lo hagan posible. Los niños tratados a tiempo por desnutrición aguda, en su propio distrito, pueden evitar que su estado empeore y que acaben necesitando una cama de hospital.
MSF seguirá admitiendo y tratando a todos los niños con desnutrición aguda que lleguen al Hospital Regional de Mudug y seguirá buscando formas de ampliar su capacidad. Pero una sala de urgencias no puede sustituir a un sistema sanitario. Los niños gravemente enfermos que llegan ahora son la prueba de hasta qué punto se ha perdido el acceso a la atención sanitaria.
Carlos Bustamante Muñoz
Mila Font
Muskilda Zancada
Nagore Eskisabel