Yemen: más de 35.000 niños desnutridos tratados en centros apoyados por MSF entre 2022 y 2024
MSF pide una respuesta urgente dado que los casos de desnutrición siguen siendo alarmantemente altos

Amán, 19 de marzo de 2025.- Médicos Sin Fronteras (MSF) publica hoy el informe “Creciente ola de desnutrición en Yemen” para alertar sobre la desnutrición en el país, ya que las necesidades de la población superan con creces la capacidad de tratamiento existente, lo que pone de manifiesto una profunda crisis humanitaria. Entre enero de 2022 y diciembre de 2024, las instalaciones apoyadas por MSF trataron a 35.442 niños desnutridos menores de cinco años en cinco provincias: Amran, Saada, Hajjah, Taiz y Hudaida. Estas cifras reflejan la continua lucha de las familias por comprar alimentos y acceder a la atención sanitaria tras años de conflicto e inestabilidad, agravada por el deterioro de la economía del país.
“No es momento de medias tintas”, afirma Himedan Mohammed, responsable de operaciones de MSF para Oriente Próximo y continúa: “Los niños llegan en condiciones cada vez más críticas. La gente ya no puede esperar más por una ayuda que simplemente no llega lo suficientemente rápido. Si no actuamos ahora impulsando los programas de nutrición, garantizando un transporte asequible a los centros de salud y acercando la atención a las personas que la necesitan, corremos el riesgo de que se produzca un aumento aún mayor de la desnutrición en los próximos meses”.
A pesar de que MSF ha aumentado su capacidad de tratamiento, no puede cubrir todas las necesidades, y cada pico anual de desnutrición deja a estos centros desbordados con niños que necesitan atención, muchos de ellos también con sarampión, cólera y diarrea acuosa aguda. El pasado septiembre, durante el pico anual de desnutrición, las tasas de ocupación de camas en los centros de MSF alcanzaron niveles extremadamente altos en la mayoría de ellos. En el hospital de Al Salam, en la gobernación de Amran, la tasa de ocupación se disparó hasta el 254% ese mes, lo que indica un exceso de capacidad extremo. A menudo, el personal sanitario se ve obligado a atender a los pacientes en pasillos abarrotados y espacios improvisados.
Aisha trajo a su hija Zahra, de cinco meses, al hospital Al Salam para que le salvaran la vida. “Viajamos más de dos horas y gastamos 15.000 riyales yemeníes [unos 61 dólares] para llegar hasta aquí. Con un solo sostén en nuestra familia de 12 miembros, apenas podemos cubrir nuestras necesidades diarias, y los centros de salud más cercanos no tienen unidades especializadas para tratar la desnutrición”, explica. “Tengo miedo de perderla, es la única niña de la familia. Espero que se recupere pronto y que vengan más organizaciones a ayudar a la gente, sobre todo a los que no tienen suficientes alimentos o ingresos”.
Las suspensiones y reducciones de los programas de asistencia alimentaria han acrecentado las dificultades de la población en todo Yemen. En 2023 y 2024, más de 10.000 niños recibieron tratamiento en el hospital de Ad Dahi, en la gobernación de Hudaida. El hospital de Abs, en la gobernación de Hajjah, registró una tasa de ocupación del 200% en septiembre de 2024, seguida del 176% en octubre, los niveles más altos de los últimos seis años.
La desnutrición se ve agravada, entre otros factores, por las deficiencias de las infraestructuras sanitarias y las bajas coberturas de vacunación. Según la Organización Mundial de la Salud, en abril de 2024, cerca del 46% de las instalaciones sanitarias de Yemen funcionaban solo parcialmente o estaban completamente fuera de servicio.
Dadas las repentinas y drásticas reducciones de la financiación humanitaria para Yemen, es crucial un compromiso sostenido por parte de los principales donantes para para hacer frente a la creciente crisis humanitaria en el país. Una financiación adecuada y constante, junto con asociaciones más sólidas entre el Ministerio de Salud, los donantes y los socios implementadores, ayudarán a reactivar los centros de salud y a garantizar que atienden eficazmente a las comunidades locales y a las localidades más afectadas. MSF insta a estas partes interesadas a ampliar los esfuerzos de vacunación comunitaria para frenar enfermedades prevenibles como el sarampión, el cólera y la diarrea acuosa aguda.
Es necesario mejorar urgentemente los programas de distribución selectiva de alimentos en Yemen. Esfuerzos como éste garantizarán que las mujeres embarazadas y lactantes, así como los niños menores de cinco años, reciban la nutrición que necesitan antes de que su salud se vea amenazada. Sin una acción colectiva rápida, las personas más vulnerables de Yemen sufrirán aún más bajo un sistema sanitario sobrecargado y unas tasas de desnutrición en aumento.
Carlos Bustamante
Mila Font
Muskilda Zancada
Nagore Eskisabel